01/12/2007
Nuestro primer día en Vail amanece nevando, que falta hace, porque no ha empezado la temporada como aquí acostumbra. Hasta hoy sólo tenían una pista abierta, pero gracias a la nevada de la última noche han podido abrir dos remontes y varias pistas más.
Después de recoger los esquís en la tienda de Vail Sports, cogemos el shuttle del hotel que nos lleva a Lionshead, nuestro punto de encuentro con el guía que nos acompañará por las zonas abiertas de la estación.
El día de esquí comienza cubierto y frío, con buena nieve, y va empeorando progresivamente hasta que a medio día la ventisca dificulta enormemente la visibilidad. Hacemos un par de bajadas y nos refugiamos en el restaurante de las pistas, a ver si mientras comemos se pasa la tormenta, o por lo menos cesa el viento y mejora la visibilidad. Hacemos un par de bajadas más y nos retiramos, que llega la hora de las reuniones con los establecimientos de la estación. Para la noche se espera nieve, que permitirá abrir nuevas zonas de esquí.
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